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Tinta

Y con mi pluma rasgo el papel, la tinta fluye y mis palabras hieren.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Apaisement 2; Como una hermana.



Morgan.

Esperaba a que Heaven saliese de sus clases. Tardaba bastante. La mayoría de la gente se había marchado ya y estaba solo sentado en la acera frente al aparcamiento. Me levanté, ya que se me había dormido el pie, y oí que alguien se acercaba. Ginna, Lucy y Tail cruzaban el aparcamiento andando a toda prisa. Ginna iba despotricando contra alguien, a saber quien. Al pasar por mi lado escupí al suelo, cerca de sus pies, y ella me miro como si de una rata se tratase. Me pasé la lengua por los labios lentamente, provocandola. Tail dio un paso hacia mí, como si viniera en mi busca, pero Ginna le puso la mano en el pecho, diciendo que parara. Solté una carcajada cuando se alejaron. Esperé un rato más. Cogí el móvil y empecé a buscar entre números, buscando el suyo.
- ¿Morgan Freckles? - oí que alguien me nombraba y aparté la vista del teléfono. Había dos niñas que me miraban con vergüenza. Estarían en tercero, un año por debajo de Heaven. Les fruncí el ceño. No quería otra confesión de amor, las odiaba.
- Largaros. - me limité a decir y la chica de la derecha se mordió el labio nerviosamente.
- Eh... Es que yo... Umm.. Yo... - Empezó a balbucear, lo típico. Solté un suspiro de exasperación y me volvía hacia ellas. Estas cosas me repugnaban. Me repugnaban las chicas que se lanzaban a los brazos del primer tío que veían por la calle unque le sacaran tres años, como ocurría con aquellas niñas. Ya sea un maldito violador o un angelito del cielo, mientras esté bueno les valía. Di unos pasos hacia ellas, lo único que quería es que lo volvieran a intentar en el futuro. Tenía que darle el ultimatum de aquí para siempre.
- Grábate esto en la cabeza. No-me-interesas.
Se me quedó mirando un momento y le mantuve la mirada. Luego la bajo y se marchó. Ya estaba, una más que se iba con su caprichoso corazoncito roto, otra que pensaba que soy un monstruo. Tampoco me importaba mucho. Volví a sacar el teléfono y marqué su numero. Esperé pero al cuarto pitido me colgó ¿Estaría hablando con alguien? No lo creo, Heaven no hablaba con nadie más en el instituto aparte de mi. Cosa por la que me siento culpable y afortunado a la vez. Heaven... Un acertado nombre, si señor. Ya que, con su melena rubia, su piel morena y sus ojos color azul marino parecía caída del cielo. Una belleza que escondía y eso a mi me daba rabia. Como si fuera un diamante por pulir. Pero a la vez era afortunado por tenerla conmigo. Por haberla tenido cuando murió mi madre, que me ayudo en no caer en los malos habitos. Ella se convirtió en mi droga, como una hermana. Y yo se que soy como un hermano para él. Tristemente para mí, solo como un hermano. Nada más. Bueno, no me importaba demasiado. Ya que teniéndola solo conmigo me bastaba. Oí la puerta de entrada chirriar y a Heaven salir por ella. Llevaba la capucha subida y la cabeza gacha. Demasiado gacha. Andaba rápidamente, mirando al suelo. Al llegar a mi lado intentó pasar directamente pero la cogí por la cintura, obligandola a que se parara y que se girara hacia mí. Seguía sin mirarme.
- Emm ¿Hola? - le dije y ella me miro fugazmente a los ojos. Fue entonces cuando la vi mejor: llevaba el pelo suelto y un poco alborotado y se le enganchaba al arañazo que le surcaba toda la mejilla. 
- Hola - dijo con un hilo de voz -. No te había visto.
- Si, ya, claro. Será que soy pequeño ¿sabes? - Respondí, le levanté la barbilla y deje que la capucha cayera hacia atrás. El arañazo no parecía mucho pero sangraba -. ¿Cómo te has echo eso?
Heaven se sobresaltó al pasarse la mano por la mejilla, como si hubiera olvidado que se había arañado.
- Ah esto... Ginna - se limitó a responder -. Provoqué a Tail y me arañó.
Le fruncí el ceño. Este son el tipo de cosas que Heaven hacía, monstrar todo lo que vale, que alguien le reprima y volver a callarse. Siempre lo mismo. Suspiré y la volvía mirar, había algo que no me contaba. Decidí dejarlo estar, ya había tenido bastante por hoy.
- Está bien, cuando llegues curatelo, anda.
Ella asintió y me sonrió. Ese tipo de sonrisa que ella esboza que parece que dice: "No pasa nada, todo está bien". Ese es el tipo de sonrisa que me ha hecho enamorarme. Le revuelvo el pelo y un débil empujón para que empiece a caminar camino a casa.


***
Vamos a ver :P si, en esta novela la narración irá rondando por Morgan y Heaven ñ.ñ
Era solo para aclararlo
Bss<3
Con sangre, lágrimas y tinta.
Pandora.

1 comentario:

  1. Hola Pandora!! por fin el 2do capitulo!!! jeje siempre me gusta cuando cambian los narradores ya que me ayuda a saber que es lo que piensa el otro personaje. Porque cuando leo algunos libros me quedo "Qe estara pensando el cuando ella hizo esto o aquello" jeje me agrada Morgan, es un poco cruel pero me agrada :P
    Besos!!

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